Solicitar informe de bases de cotización y certificado de bases de cotización: guía completa
¿Te suena el término bases de cotización pero no tienes claro qué significa? ¿Alguna vez te han pedido un certificado de bases de cotización y no sabes por dónde empezar para conseguirlo? No te preocupes, no eres el único. En España, son muchas las personas que buscan información sobre cómo solicitar el informe de bases de cotización o entender para qué sirve este documento de la Seguridad Social. En este artículo te lo explicaremos de forma clara y cercana: qué son exactamente las bases de cotización, cómo obtener el informe que las detalla, en qué se diferencia de otros informes como la vida laboral, y cómo puede ayudarte en trámites importantes. Además, te daremos consejos prácticos y ejemplos reales con los que quizás te sientas identificado, para que resuelvas todas tus dudas sobre este trámite.
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Como verás, solicitar tu informe de bases de cotización es un proceso sencillo si sabes cómo hacerlo. Y si en algún momento el proceso se complica o surgen problemas (por ejemplo, si detectas errores en tus datos), siempre puedes apoyarte en profesionales. Despachos especializados como EOM Equipo Jurídico son una opción fiable cuando se trata de resolver cuestiones legales con la Seguridad Social, trámites con la Tesorería General o dudas sobre cotizaciones. Con su amplia experiencia, este equipo ha ayudado a muchas personas en situaciones similares, ofreciendo un trato empático, soluciones profesionales y la comodidad de gestionar todo de forma digital. Pero antes de hablar más de soluciones, empecemos por el principio: ¿qué son las bases de cotización y por qué son tan importantes?
¿Qué son las bases de cotización?
En el sistema español de Seguridad Social, la base de cotización de un trabajador es esencialmente su remuneración bruta mensual sobre la cual se calculan las cuotas a la Seguridad Social. En otras palabras, es el importe del sueldo (o ingresos declarados, en el caso de autónomos) que sirve de referencia para calcular las cotizaciones que tú o tu empresa aportáis cada mes al sistema. De la base de cotización dependen múltiples factores: cuanto mayor sea tu base, mayor será la cuota que se ingresa a la Seguridad Social, y a su vez, potencialmente más altas serán las prestaciones a las que tendrás derecho en caso de jubilación, baja por enfermedad, desempleo u otras contingencias.
Por ejemplo, si has cotizado con bases muy bajas durante tu vida laboral, tus prestaciones (como la pensión de jubilación o la prestación por desempleo) tendrán cuantías más reducidas. Por el contrario, bases de cotización elevadas generalmente se traducen en pensiones y coberturas más altas. Las bases de cotización se fijan según tu salario real (en el caso de trabajadores por cuenta ajena) o según la base que elijas dentro de los límites legales (si eres autónomo), y están sujetas a topes mínimos y máximos que establece el gobierno cada año. Por eso, llevar un control de tus bases a lo largo del tiempo es muy útil: te da transparencia sobre lo que se ha cotizado por ti en cada etapa laboral y te ayuda a planificar tu futuro.
¿Qué es el informe de bases de cotización?
El informe de bases de cotización es un documento oficial emitido por la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) que refleja, de forma detallada, todas tus bases de cotización mes a mes a lo largo de tu vida laboral (o del período que especifiques al solicitarlo). En este informe aparecen listados todos los periodos en los que has estado de alta en la Seguridad Social y la base de cotización correspondiente a cada mes, separados por año y por régimen. Si has trabajado por cuenta ajena, verás el nombre de cada empresa para la que cotizaste y la base que esa empresa declaró por ti cada mes. Si has sido autónomo, también aparecerán tus bases de cotización como trabajador por cuenta propia. En resumen, es como el «historial de tus sueldos de cotización» ante la Seguridad Social, presentado de forma ordenada y cronológica.
¿Qué información concreta incluye este informe? Al descargar tu informe de bases de cotización encontrarás tus datos identificativos (nombre, DNI/NIE y número de afiliación a la Seguridad Social) y, a continuación, un listado que generalmente contiene columnas como: el periodo de liquidación (mes y año), el régimen de la Seguridad Social en el que cotizaste ese mes (Régimen General, Régimen de Autónomos – RETA, Convenio Especial, etc.), el nombre de la empresa o situación (por ejemplo, el nombre de tu empleador, o indicación de que estabas en el régimen de autónomos) y, por supuesto, la base de cotización correspondiente a ese mes expresada en euros. Por ejemplo, podrías ver algo así como: «Enero 2023 – Régimen General (Empresa X) – Base: 1.200 €; Febrero 2023 – Régimen General (Empresa X) – Base: 1.250 €», y así sucesivamente. Mes a mes, año a año, el informe te muestra esas cantidades sobre las que cotizaste.
Este informe se actualiza de manera periódica (normalmente cada mes se añaden los datos del mes anterior, dado que las cotizaciones se cierran mensualmente). Es decir, si solicitas el informe hoy, verás tus bases hasta, por ejemplo, el mes pasado. Si sigues cotizando mes a mes, esos datos nuevos se irán incorporando. Tener este informe en tus manos te da un control total sobre tu historial de cotizaciones: puedes comprobar si todas tus etapas laborales están correctamente registradas y con las bases adecuadas, algo crucial de cara a calcular futuras prestaciones.
¿Para qué sirve el informe de bases de cotización?
El informe de bases de cotización tiene varias utilidades prácticas y conocerlas te puede ahorrar sorpresas desagradables en el futuro. Principalmente, sirve para que sepas con exactitud cuánto has cotizado en cada momento y, en consecuencia, qué derechos estás generando en el sistema de la Seguridad Social. A diferencia del informe de vida laboral (que veremos más adelante), este documento se centra en las cifras económicas de tus cotizaciones, lo cual es fundamental para estimar prestaciones.
Imagina, por ejemplo, que estás planificando tu jubilación: al revisar tus bases de cotización de los últimos 25 años (que es el periodo que hoy en día se utiliza para calcular la pensión de jubilación), podrás tener una idea aproximada de la base reguladora que servirá para calcular tu pensión. Si ves que en algunos años tus bases fueron muy bajas, quizá te interese cotizar algo más en los últimos años de carrera para maximizar la pensión, o al menos ser consciente de cuál podría ser tu prestación. También es útil si estás pensando en solicitar una prestación por desempleo o una baja por incapacidad temporal (por ejemplo, una baja médica por enfermedad o por maternidad): estas prestaciones se calculan en función de las bases de cotización de periodos recientes. Con el informe, podrás verificar cuáles fueron tus bases en, digamos, los últimos 6 o 12 meses, y eso te dará claridad sobre qué cuantía de prestación esperar.
Otra situación común en la que este informe es muy valioso: cuando has cambiado de trabajo varias veces o tienes lagunas en tu vida laboral. Al visualizar todas tus bases mes a mes, es más fácil detectar si hubo algún periodo en el que no se cotizó por ti correctamente. Por ejemplo, supón que en 2018 trabajaste en una empresa durante 3 meses pero en tu informe descubres que en uno de esos meses la base de cotización figura a 0 € o muy por debajo de tu salario real. Eso indicaría un posible error o incumplimiento (quizá la empresa no te dio de alta ese mes correctamente, o reportó mal tus datos). Detectar esto a tiempo te permite reclamar o corregir el problema, para que no afecte a tus derechos. Muchas personas, de hecho, solo se enteran de fallos en sus cotizaciones cuando consultan este informe al preparar su jubilación o al solicitar una prestación importante. Por eso, los expertos recomendamos no esperar al último momento: consultar tu informe de bases de cotización de vez en cuando es una buena práctica para asegurarte de que todo está en orden.
En casos de irregularidades o dudas, siempre es conveniente buscar asesoramiento. Un especialista en derecho laboral o de la Seguridad Social puede orientarte sobre cómo proceder. Por ejemplo, el equipo de EOM Equipo Jurídico ha resuelto casos en los que el trabajador descubrió cotizaciones erróneas o incompletas: faltaban meses enteros sin cotizar porque la empresa no los había comunicado, o las bases eran inferiores al salario real. En situaciones así, los profesionales de EOM revisan contigo el informe, te ayudan a recopilar pruebas (como nóminas, contratos, recibos) y gestionan las reclamaciones necesarias ante la Tesorería General de la Seguridad Social para subsanar el error. Su enfoque es muy empático y cercano: entienden la preocupación que genera ver algo mal en tus cotizaciones y se encargan de todo el proceso para que recuperes la tranquilidad, manteniéndote informado de cada paso. Gracias a su experiencia y a la digitalización de sus procesos, pueden tramitar muchas gestiones de forma ágil, sin que tengas que desplazarte constantemente, y con la confianza de estar en buenas manos.
Diferencias entre el informe de bases de cotización y el informe de vida laboral
Es habitual confundir el informe de bases de cotización con el informe de vida laboral, ya que ambos son documentos que proporciona la Seguridad Social para dar información sobre tu historial como trabajador. Sin embargo, no son lo mismo y contienen datos distintos que se complementan entre sí. Vale la pena aclarar en qué se diferencia cada uno:
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Informe de vida laboral: este documento enumera todas las situaciones de alta que has tenido en la Seguridad Social, indicando las fechas de alta y baja en cada empresa o régimen, el número de días cotizados en total y, a veces, la suma de días cotizados en cada periodo. En esencia, la vida laboral te muestra dónde y cuándo has trabajado y cotizado, y cuántos días o años llevas cotizados en total. No incluye detalles sobre las cuantías de tus salarios o bases; simplemente refleja tu trayectoria laboral (empresas, regímenes, periodos de actividad y paro, etc.). Por ejemplo, la vida laboral te dirá que trabajaste de tal fecha a tal fecha en la Empresa X y acumulaste X días cotizados allí, pero no te dirá cuánto cotizaste cada mes en ese empleo.
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Informe de bases de cotización: como hemos explicado, este informe se centra en las cantidades económicas. Te dirá cuánto cotizaste en cada mes de cada etapa. No se enfoca tanto en cuántos días o periodos, sino en los importes de tus bases. Incluye detalles que la vida laboral no da, como el salario base sobre el que cotizaste mes a mes. Por ello, si quieres conocer tu historial salarial de cotización, este es el documento que debes consultar.
Ambos informes son gratuitos y accesibles para cualquier ciudadano. De hecho, es recomendable obtener los dos, ya que juntos te dan la imagen completa: la vida laboral te confirma que todos tus trabajos estén registrados, y el informe de bases de cotización te confirma que en todos esos trabajos se cotizó correctamente. Si notas discrepancias en uno u otro, es señal de que debes investigar más o reclamar. Nuevamente, contar con ayuda de profesionales en estos casos puede ser muy útil. Por ejemplo, si tu vida laboral muestra un periodo trabajado pero en el informe de bases ese mismo periodo aparece con cotización cero, un abogado podría ayudarte a reclamar esas cotizaciones faltantes. En EOM Equipo Jurídico han visto este tipo de casos y saben los pasos a seguir para corregir la situación, contactando a la empresa implicada o presentando escritos ante la Seguridad Social para que reconozcan esas cotizaciones, todo ello acompañándote con cercanía para que entiendas el proceso sin agobios.
¿El certificado de bases de cotización es diferente al informe?
Llegados a este punto, es posible que te preguntes: ¿y qué pasa con el famoso «certificado de bases de cotización»? En muchos sitios web o incluso en conversaciones informales, se utiliza el término «certificado» para referirse a este informe. En realidad, no hay un certificado distinto como documento separado; simplemente estamos usando dos formas de llamar a lo mismo. Cuando alguien te solicite un «certificado de cotizaciones» o «certificado de bases de cotización», te está pidiendo el informe de bases de cotización emitido por la Seguridad Social.
¿Por qué la gente lo llama certificado? Probablemente porque al obtenerlo a través de la Sede Electrónica o del portal de la Seguridad Social, el PDF que se descarga viene con un sello digital y con validez legal, por lo que actúa efectivamente como un certificado oficial de tus cotizaciones. Pero no te dejes confundir por la terminología: si acaso lees en algún lado «solicitar certificado de bases de cotización», el procedimiento y el resultado son exactamente los mismos que vamos a describir a continuación para el informe. No existe un certificado adicional más allá del informe en sí. (Esto es distinto de otros certificados de la Seguridad Social, como el certificado de estar al corriente de pago, que sí es un documento diferente; pero ese es otro tema. Para bases de cotización, informe y certificado se refieren al mismo documento).
¿Cómo solicitar el informe de bases de cotización?
Vamos a la parte práctica: ¿qué hay que hacer para obtener este informe? Por suerte, conseguirlo es más fácil que nunca gracias a las herramientas digitales de la Seguridad Social. Tienes varias vías para solicitarlo, tanto online como de forma presencial, según lo que te resulte más cómodo o según los medios de identificación electrónica que tengas a mano.
1. Solicitar el informe por Internet (online): Es la forma más rápida y recomendada. Puedes hacerlo cualquier día, a cualquier hora, sin moverte de casa. Solo necesitas un dispositivo con Internet y alguna forma de identificarte electrónicamente. ¿Qué opciones de identificación hay? Varias, elige la que mejor te venga:
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Certificado digital o DNI electrónico: Si cuentas con un certificado digital instalado en tu ordenador (o tu DNIe con su PIN y lector), puedes acceder directamente al servicio. Esta es una forma muy segura y te permitirá descargar el informe en el acto.
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Cl@ve (PIN o permanente): Cl@ve es el sistema de identidad electrónica unificado. Si estás registrado en Cl@ve, puedes usar tu Cl@ve Permanente (usuario y contraseña) o Cl@ve PIN para acceder.
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Vía SMS: Esta opción es muy popular por su simplicidad. No requiere tener certificados ni recordar contraseñas; solo necesitas que tu número de móvil esté registrado en la base de datos de la Seguridad Social. En la página de acceso al informe, eliges la opción de vía SMS, introduces tu DNI/NIE, número de afiliación a la Seguridad Social y tu teléfono. Si los datos coinciden con los que tiene la Seguridad Social, en segundos recibirás un SMS con un código. Al introducir ese código en la web, se te permitirá entrar y ver tu informe al instante. (Muchos usuarios valoran esta opción porque, literalmente en un par de minutos, pueden consultar sus cotizaciones de los últimos años sin trámites adicionales.)
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Sin certificado (identificación alternativa): ¿Y si no tengo nada de lo anterior? Aún así, la Seguridad Social te da la posibilidad de pedir el informe. En el portal Import@ss (que es la plataforma online de trámites de la Tesorería) existe la opción «Ninguno de los anteriores» para identificarse: básicamente te pedirán rellenar un formulario con datos personales (nombre, DNI, fecha de nacimiento, etc.) y adjuntar alguna prueba de identidad (en algunos casos incluso hacer un «selfie» sujetando tu documento para verificar que eres tú). Este método no te da acceso inmediato por motivos de seguridad, pero lo que hace es tramitar el envío del informe en papel a tu domicilio (a la dirección que tengas registrada en la Seguridad Social). Es decir, tras verificar tus datos manualmente, la TGSS te enviará el informe por correo postal. Tarda un poco más, pero llegar llega.
Una vez te hayas identificado correctamente por alguno de estos métodos, el sistema te llevará a la pantalla donde puedes consultar tus bases de cotización. Ahí verás un resumen año por año, normalmente empezando por el más reciente. Podrás navegar por los años anteriores (suelen aparecer botones o flechas para ir a años previos, o un menú desplegable de años). Incluso puedes filtrar por empresa o por rango de fechas si buscas algo específico, por ejemplo, las cotizaciones de un determinado periodo. Cuando hayas revisado la información en pantalla, encontrarás la opción de «Descargar informe en PDF». Al hacer clic, se generará un documento PDF con todos los datos, que podrás guardar en tu ordenador o dispositivo. Ese PDF es tu informe (o certificado) oficial, con sello digital de la Seguridad Social en la última página para garantizar su autenticidad. Guárdalo bien. También podrías imprimirlo si necesitas presentarlo físicamente en algún lugar.
Un detalle importante: la información disponible online abarca aproximadamente desde el año 1999 en adelante. Esto significa que si tienes cotizaciones muy antiguas (por ejemplo, anteriores a finales de los 90), puede que en la consulta por Internet no aparezcan. La Seguridad Social informatizó los datos a partir de cierto punto, así que esos años remotos podrían no estar en el sistema en línea. En la práctica, para la mayoría de la gente esto no es problema, pues 1999 en adelante cubre ya muchas carreras laborales. Pero si necesitas datos de cotización muy antiguos, tenlo en cuenta. En esos casos, quizá debas solicitar el informe por vía presencial para obtener también esa información histórica completa.
2. Solicitar el informe en las oficinas de la Seguridad Social (vía presencial): Si prefieres el método tradicional o no te aclaras con el sistema online, puedes pedir el informe acudiendo a una oficina de la Tesorería General de la Seguridad Social. Para ello, lo recomendable es pedir cita previa (hoy en día es obligatorio para muchos trámites, para evitar esperas innecesarias). Con tu DNI y tus datos, en la propia administración te podrán imprimir el informe de bases de cotización en el momento. La ventaja de hacerlo presencialmente es que, si necesitas información de cotizaciones muy antiguas (incluso de antes de 1999), ellos pueden buscar en sus archivos y proporcionártela también. Además, si tuvieras algún problema con tus datos (por ejemplo, tu dirección está desactualizada en sus sistemas), puedes aprovechar para actualizarla.
3. Solicitar por teléfono: En algunas provincias españolas, la Tesorería General de la Seguridad Social ofrece un servicio de información telefónica donde, previa identificación, puedes solicitar ciertos informes para recibirlos por correo. El informe de bases de cotización es uno de ellos en ciertos casos. No todas las regiones tienen este servicio habilitado o con la misma eficacia, pero existe la posibilidad. Básicamente llamarías al número oficial de atención de la Seguridad Social (901 50 20 50 o el equivalente provincial) y solicitarías el informe. Tras unas comprobaciones de seguridad, si procede, te lo enviarían a tu domicilio. Esta vía es menos utilizada y puede variar, así que si te interesa, lo mejor es consultar directamente en la web de la Seguridad Social el número de teléfono y disponibilidad según tu provincia.
Como ves, opciones no faltan. Lo más sencillo y rápido es vía online, especialmente con SMS o certificado digital, ya que obtienes el PDF al instante. Además, hacer el trámite por Internet te permite repetirlo las veces que quieras, por ejemplo, puedes descargar un informe actualizado cada año o cada vez que lo necesites, sin costo alguno.
Por último, ten presente que solicitar el informe de bases de cotización es totalmente gratuito. No importa la vía que elijas; la Seguridad Social no cobra nada por darte acceso a tus propios datos de cotización. Desconfía de cualquier gestoría o tercero que pretenda cobrarte solo por conseguirte este documento. Otra cosa es que necesites asesoramiento adicional para interpretarlo o para actuar en base a él (ahí sí puede ser útil un profesional), pero el informe en sí no tiene coste.
¿Qué hacer si encuentras errores en tus bases de cotización?
Ahora supongamos que ya obtuviste tu informe y, al revisarlo con calma, encuentras algún dato que te hace fruncir el ceño. Por ejemplo, detectas que en el año 2015 hay un mes en el que figura base 0 € pese a que tú trabajaste ese mes; o ves que en 2019, cuando estuviste de alta como autónomo, aparece una base mucho más baja de lo que realmente cotizaste. ¿Qué hacer en estos casos?
Lo primero: no entres en pánico. Los errores en la información de la Seguridad Social se pueden corregir, pero requieren seguir un procedimiento de rectificación. La propia Tesorería General de la Seguridad Social pone a disposición de los ciudadanos un servicio específico llamado «Rectificación de informe de bases de cotización». Si detectas bases erróneas (ya sean inexistentes, demasiado bajas o cualquier inexactitud), puedes utilizar este servicio para solicitar que se corrijan. Para hacerlo necesitarás aportar pruebas de cuál debería ser el dato correcto: por ejemplo, si falta una cotización de un mes, aportarías el contrato de trabajo de ese mes y la nómina correspondiente, o si eres autónomo y ves mal un dato, quizás tus recibos de pago de cuotas.
La rectificación se puede tramitar online con certificado digital o Cl@ve, entrando en la Sede Electrónica de la Seguridad Social en el apartado de «Informes y Certificados» y buscando la opción de Rectificación de informe. Ahí rellenas un formulario indicando qué periodo o dato está mal y adjuntas la documentación justificativa. Si no tienes medios digitales, siempre puedes hacer la rectificación de forma presencial, presentando un escrito en la oficina de la Seguridad Social con esos documentos. En cualquier caso, la administración estudiará tu solicitud y, si comprueba el error, actualizará tus datos de cotización. Esto es muy importante, porque bases de cotización mal registradas pueden perjudicar seriamente tus futuras prestaciones (imagina que por un error parezca que no cotizaste un año entero; tu pensión podría reducirse, por ejemplo). Por eso conviene revisar y reclamar a tiempo.
Ahora bien, entendemos que para muchas personas lidiar con estos trámites y reclamaciones puede ser abrumador. No todos estamos familiarizados con los procedimientos administrativos ni sabemos exactamente cómo argumentar una rectificación. Aquí es donde de nuevo entra en juego la ayuda profesional. EOM Equipo Jurídico, por ejemplo, ha acompañado a numerosos trabajadores en el proceso de corregir sus datos de cotización. ¿Qué hacen en estos casos? Primero, escuchan al cliente con atención y analizan el informe junto a él, explicándole en lenguaje sencillo qué implica cada dato y dónde podría estar el fallo. Después, gracias a su amplia experiencia en derecho de la Seguridad Social, preparan la solicitud de rectificación de forma sólida, citando la normativa si es necesario y asegurándose de adjuntar todos los soportes documentales pertinentes. Durante todo el proceso, el equipo de EOM mantiene una comunicación clara y empática con la persona, para que esta entienda qué se está haciendo y se sienta tranquila. Su profesionalidad y cercanía hacen que incluso trámites complejos resulten más llevaderos. Además, al estar digitalizados, muchos pasos se pueden gestionar telemáticamente, desde el envío de documentos hasta el seguimiento del expediente, lo que ahorra tiempo y desplazamientos al cliente. En definitiva, si te ves en la necesidad de pelear por que tus cotizaciones reflejen la realidad, no estás solo: contar con expertos confiables marca la diferencia entre un dolor de cabeza y una solución eficaz.
Hemos recorrido un largo camino desde aquellos términos confusos hasta desmenuzar cada aspecto clave. Ahora ya sabes que el informe de bases de cotización es la herramienta clave para conocer al detalle tus cotizaciones mes a mes. También sabes cómo solicitarlo de forma fácil, qué información te proporciona y cómo puede serte útil para asegurar tu futuro en términos de prestaciones. En España, el sistema de Seguridad Social puede parecer complicado, pero documentos como este informe aportan transparencia: te permiten ver claramente qué se ha cotizado por ti y detectar a tiempo cualquier incidencia.
Te animamos a que, si nunca lo has hecho, solicites tu informe de bases de cotización y le eches un vistazo. Puede ser casi hasta entretenido ver la evolución de tus sueldos a lo largo de la vida (por ejemplo, comprobar cuánto cotizabas en tu primer trabajo comparado con ahora) y, sobre todo, es una medida de precaución inteligente para asegurarte de que todo está en orden. Recuerda que este trámite es gratuito y lo puedes hacer en pocos minutos por Internet. Tener esta información te da poder sobre tus propios datos laborales.
Y si en algún momento del camino te sientes perdido o surge alguna complicación, no dudes en buscar ayuda. La Seguridad Social es un ámbito complejo, pero hay profesionales cuyo día a día es resolver este tipo de cuestiones. Hemos mencionado a EOM Equipo Jurídico como una de esas opciones de confianza. En efecto, con más de 25 años de trayectoria y especialización en temas laborales y de Seguridad Social, EOM se ha consolidado como un aliado para trabajadores y empresas que necesitan orientación o representación en trámites con la TGSS. Su enfoque combina la tradición (experiencia jurídica sólida) con la innovación (uso de herramientas digitales para agilizar procesos), todo ello sin perder el trato humano cercano. Saber que cuentas con un equipo así de tu lado aporta mucha tranquilidad.
En resumen, el conocimiento es poder: ahora que sabes qué son las bases de cotización, cómo solicitar tu informe y qué hacer si encuentras algún problema, estás un paso más preparado para tomar el control de tu vida laboral y previsión social. ¡No dejes tus cotizaciones en el olvido y mantente informado! Tu yo futuro (ese que un día querrá jubilarse o pedir una prestación) te lo agradecerá.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente el informe de bases de cotización?
Es un documento oficial de la Seguridad Social que detalla todas las bases de cotización que has tenido a lo largo de tu vida laboral. En él aparecen, mes a mes, las remuneraciones brutas sobre las que has cotizado, junto con los periodos, empresas o regímenes en que trabajaste. Básicamente, muestra cuánto ha cotizado por ti cada mes, a diferencia del informe de vida laboral que solo muestra los días y periodos trabajados.
¿Para qué sirve el informe de bases de cotización?
Sirve para conocer en detalle tu historial de cotizaciones y, por tanto, calcular o verificar las prestaciones a las que puedes tener derecho. Con este informe puedes, por ejemplo, estimar tu futura pensión de jubilación (viendo las bases de los últimos años), comprobar si una empresa cotizó correctamente por ti, o saber si cumples las bases suficientes para una prestación por desempleo o incapacidad. Es una herramienta de transparencia que te permite detectar errores o lagunas en tus cotizaciones.
¿Cómo puedo solicitar el informe de bases de cotización por Internet?
Debes entrar en la sede electrónica o portal Import@ss de la Seguridad Social y acceder al servicio «Informe de bases de cotización». Allí tendrás que identificarte mediante certificado digital, DNI electrónico, sistema Cl@ve (PIN o permanente) o vía SMS al móvil (siempre que tu teléfono esté registrado en la Seguridad Social). Una vez te identifiques, podrás ver el informe en pantalla y descargarlo en PDF al momento. El proceso es rápido y gratuito.
¿Puedo pedir el informe de bases de cotización si no tengo certificado digital ni Cl@ve?
Sí, incluso sin certificado digital es posible. La propia web de la Seguridad Social te permite solicitarlo aportando tus datos personales y te enviarán el informe en papel a tu domicilio (a la dirección que conste en sus sistemas). Alternativamente, puedes conseguir el informe acudiendo en persona a una oficina de la Seguridad Social, presentando tu DNI, o en algunos casos vía telefónica. No tener certificado digital no te impide obtener el documento, solo lo hace un poco más lento porque recibirás el informe físicamente en unos días.
¿Qué diferencia hay entre el informe de bases de cotización y el informe de vida laboral?
El informe de vida laboral muestra tus periodos de alta en la Seguridad Social: fechas de inicio y fin de cada trabajo, regimenes y días cotizados en total. En cambio, el informe de bases de cotización muestra las cuantías económicas sobre las que cotizaste cada mes en esos periodos. Son informes complementarios. La vida laboral te dice «cuándo y dónde has cotizado», mientras que las bases de cotización te dicen «cuánto cotizaste en cada momento». Por ejemplo, tu vida laboral indicará que trabajaste de 2015 a 2020 en X empresa, y el informe de bases detallará el salario cotizado mes a mes en ese periodo.
¿Es lo mismo el certificado de bases de cotización que el informe de bases de cotización?
Sí, es lo mismo. A veces se usa la palabra «certificado» para referirse al informe, pero no existe un certificado diferente. Cuando descargas el informe de bases de cotización desde la sede electrónica, ese PDF con sello oficial actúa ya como certificado de tus cotizaciones. Así que si te piden un «certificado de cotizaciones», debes presentar este informe. No hay que solicitar ningún documento adicional distinto al informe estándar.
¿Con qué frecuencia se actualizan las bases de cotización en el informe?
Las bases de cotización se actualizan mensualmente. Cada mes, tu empleador (o tú mismo si eres autónomo) cotiza por el mes anterior. Por tanto, el informe va incorporando mes a mes los nuevos datos. Generalmente, si solicitas el informe en un mes dado, verás las bases hasta el mes previo. Por ejemplo, pidiéndolo en febrero, quizá veas tus cotizaciones hasta enero (si ya se han ingresado). Es buena idea pedir un informe actualizado cada cierto tiempo, quizá una vez al año o cada vez que termines una relación laboral, para llevar un control de que todo esté correcto.
¿Necesito pagar algo para obtener el informe de bases de cotización?
No, obtener este informe es gratuito. La Seguridad Social lo pone a disposición de todos los ciudadanos sin coste alguno. Ya sea que lo descargues online o lo solicites en una oficina, no tendrás que abonar tasas ni pagos. Cuidado con servicios externos que quieran cobrar por ello; la gestión en sí no tiene coste. Solo pagarías si contratas a alguien para que te asista, pero nunca por el informe en sí.
¿Qué hago si encuentro un error o falta algún periodo en mis cotizaciones?
Si detectas un error (por ejemplo, un mes cotizado que aparece en cero, o un periodo trabajado que no figura), debes solicitar una rectificación a la Seguridad Social. Puedes hacerlo a través del servicio online de «Rectificación de informe de bases de cotización» (requiere certificado digital o Cl@ve) adjuntando documentación que demuestre el error, o presentando una solicitud presencialmente en la oficina de la TGSS. Es importante corregirlo, ya que esos errores podrían afectar a tus prestaciones futuras. Si no sabes cómo proceder, lo aconsejable es buscar ayuda de un experto en derecho de la Seguridad Social. Por ejemplo, un despacho especializado como EOM Equipo Jurídico puede gestionar la reclamación por ti, asegurándose de que el error se solvente y tus derechos queden protegidos.
¿Puede un tercero (por ejemplo, un gestor o abogado) solicitar mi informe en mi nombre?
Sí, es posible autorizar a un tercero para que obtenga tu informe, pero debe hacerse correctamente. La Seguridad Social permite que un apoderado o representante legal acceda a tus datos siempre que le hayas otorgado un poder o autorización específica. Existe un registro de apoderamientos en la Seguridad Social donde puedes dar poderes a, por ejemplo, tu gestor administrativo o abogado para realizar trámites en tu nombre, incluido pedir informes. Si otorgas ese poder (que se puede hacer online con certificado o en oficinas mediante formulario), tu representante (como podría ser un abogado de EOM Equipo Jurídico u otro profesional de confianza) podrá acceder al servicio y descargar tu informe de bases de cotización por ti. Esta opción es útil si no te aclaras con la vía digital o prefieres delegar el trámite. Por supuesto, sin autorización previa, nadie aparte de ti puede obtener legalmente tu informe debido a la protección de datos personales. En resumen, sí puede solicitarlo otra persona, pero solo con tu consentimiento expreso mediante los cauces oficiales de apoderamiento.
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