Una confusión que conviene deshacer primero
Mucha gente busca si tiene derecho a la viudedad habiendo pasado más de diez años desde el divorcio. La norma que suele estar detrás de esa búsqueda dice justamente lo contrario: exige que no hayan transcurrido más de diez años.
La disposición transitoria decimotercera de la Ley General de la Seguridad Social establece que el reconocimiento del derecho a la pensión de viudedad no quedará condicionado a ser acreedor de pensión compensatoria cuando entre la fecha del divorcio o de la separación judicial y la fecha del fallecimiento haya transcurrido un periodo de tiempo no superior a diez años.
Es decir, los diez años son un techo, no un suelo. Quien se divorció hace veinte años no encaja en esta excepción, y su derecho dependerá de la regla general.
La regla general del artículo 220
Para separados y divorciados, el punto de partida es el artículo 220.
El derecho corresponde a quien, cumpliendo los requisitos del artículo 219, sea o haya sido cónyuge legítimo, en este último caso siempre que no hubiera contraído nuevas nupcias ni constituido una pareja de hecho.
Y añade el requisito que deja fuera a la mayoría: se exige que las personas divorciadas o separadas judicialmente sean acreedoras de la pensión compensatoria del artículo 97 del Código Civil, y que esta quedara extinguida a la muerte del causante.
Hay además un límite de cuantía: si la pensión de viudedad resultante fuera superior a la pensión compensatoria, aquella se disminuirá hasta alcanzar la cuantía de esta última.
La excepción por violencia de género
El mismo artículo 220.1 recoge un supuesto que conviene conocer porque no depende de la compensatoria.
En todo caso tendrán derecho a la pensión de viudedad las mujeres que, aun no siendo acreedoras de pensión compensatoria, puedan acreditar que eran víctimas de violencia de género en el momento de la separación judicial o el divorcio. La acreditación puede realizarse mediante sentencia firme, mediante archivo de la causa por extinción de la responsabilidad penal por fallecimiento, o en defecto de sentencia a través de la orden de protección dictada a su favor o informe del Ministerio Fiscal que indique la existencia de indicios, así como por cualquier otro medio de prueba admitido en Derecho.
La excepción transitoria, con sus cuatro condiciones
Esta es la vía que rescata muchos casos de divorcios antiguos, y sus requisitos son acumulativos.
La cuantía de la pensión resultante se calcula conforme a la normativa vigente con anterioridad a la entrada en vigor de esa ley.
La disposición añade dos precisiones importantes. La primera: quien hubiera sido deudor de la pensión compensatoria, y no acreedor, no tendrá derecho a pensión de viudedad. La segunda: lo dispuesto en la transitoria se aplica también a los hechos causantes producidos entre el 1 de enero de 2008 y el 31 de diciembre de 2009.
- Que entre la fecha del divorcio o separación judicial y la del fallecimiento no hayan transcurrido más de diez años.
- Que el vínculo matrimonial haya tenido una duración mínima de diez años.
- Que concurra alguna de estas dos condiciones: la existencia de hijos comunes del matrimonio, o tener el beneficiario una edad superior a los cincuenta años en la fecha del fallecimiento.
- Que la separación o el divorcio se haya producido con anterioridad a la entrada en vigor de la Ley 40/2007.
Si hay varios beneficiarios
Cuando concurren una expareja y un cónyuge o conviviente actual, la pensión se reparte.
El artículo 220.2 establece que, habiendo mediado divorcio y produciéndose concurrencia de beneficiarios con derecho a pensión, esta será reconocida en cuantía proporcional al tiempo vivido por cada uno de ellos con el causante, garantizándose en todo caso el cuarenta por ciento a favor del cónyuge superviviente o, en su caso, de quien sin ser cónyuge conviviera con él.
Ese cuarenta por ciento es un mínimo garantizado, no el reparto ordinario. El resto se distribuye en proporción al tiempo de convivencia.
Los requisitos que siguen siendo necesarios
La excepción transitoria dispensa de la compensatoria, pero no de lo demás. Sigue siendo necesario que se cumplan los requisitos del artículo 219.
Si el causante estaba en alta o situación asimilada al fallecer, se exige haber completado un periodo de cotización de quinientos días dentro de los cinco años inmediatamente anteriores al hecho causante. Si no estaba en alta, se exige un periodo mínimo de cotización de quince años. Y si la causa de la muerte fue un accidente, sea o no de trabajo, o una enfermedad profesional, no se exige ningún periodo previo de cotización.
Seguir leyendo
Sobre cuestiones próximas a esta, puede interesarte Cómo se calcula la pensión de viudedad, Pensión de viudedad: requisitos y cuantía en 2026 y Sobre qué se aplica el coeficiente reductor.
Si el asunto es tuyo y quieres revisarlo con alguien, esta materia se trata en el área de Derecho Laboral de EOM.
Fuentes y fecha de revisión
Contenido contrastado el . La normativa y su aplicación pueden cambiar.