Qué es exactamente
El certificado de imputaciones del IRPF es el documento que expide la Agencia Tributaria a quien no ha presentado declaración de la renta, y en el que consta la información que terceros le han comunicado sobre sus ingresos.
Es decir: lo que empresas, pagadores, bancos, mutualidades y organismos públicos han declarado haber abonado a esa persona en un ejercicio.
Sirve para acreditar el nivel de ingresos ante quien lo exija cuando no existe una declaración que enseñar. De ahí su uso habitual.
Imputaciones fiscales e imputaciones penales
Conviene aclararlo porque la palabra se comparte y el equívoco es frecuente.
En el ámbito tributario, imputar es atribuir a un contribuyente una renta o un dato económico. No tiene ninguna connotación negativa.
En el ámbito penal, la antigua figura del imputado se sustituyó por la de investigado, y el documento que acredita si alguien tiene antecedentes es otro: el certificado de antecedentes penales del Ministerio de Justicia.
Un certificado de imputaciones no dice absolutamente nada sobre la situación penal de nadie.
Certificado, datos fiscales y certificado de renta
Son tres documentos distintos y se confunden con frecuencia.
La diferencia práctica es que solo los dos primeros son certificados tributarios y sirven para acreditar ante un tercero. Los datos fiscales son una ayuda para declarar.
| Documento | A quién corresponde | Qué acredita |
|---|---|---|
| Certificado de imputaciones | Quien no presentó declaración | Los ingresos que constan a su nombre |
| Certificado de renta | Quien sí presentó declaración | El contenido de la declaración presentada |
| Datos fiscales | Cualquier contribuyente | Información para preparar la declaración, sin valor de certificado |
Para qué lo piden
Casi siempre lo exige un organismo que necesita comprobar ingresos.
En todos ellos, lo que se busca es un documento oficial que fije el nivel de renta del solicitante o de su unidad familiar.
- Becas y ayudas al estudio.
- Justicia gratuita.
- Vivienda protegida y ayudas al alquiler.
- Ingreso mínimo vital y prestaciones asistenciales.
- Ayudas municipales y autonómicas de servicios sociales.
- Trámites de extranjería y reagrupación familiar.
- Reconocimiento de la dependencia y prestaciones asociadas.
Cómo se obtiene
Se pide en la Sede Electrónica de la Agencia Tributaria, en el apartado de certificados tributarios, y se descarga en el momento con su código seguro de verificación.
Hacen falta tres cosas: identificarse, elegir el ejercicio y descargar.
Quien no pueda identificarse por vía electrónica puede solicitarlo presencialmente con cita previa en una oficina de la Agencia Tributaria, aportando el DNI.
- Identificación con certificado digital, DNI electrónico, Cl@ve o número de referencia.
- Selección del ejercicio, teniendo en cuenta que el de un año se refiere a los ingresos de ese año y se emite una vez cerrado el periodo de imputación.
- Descarga del PDF, que incluye un código seguro de verificación con el que el destinatario puede comprobar su autenticidad.
Qué hacer si los datos están mal
Ocurre más de lo que parece, y hay un orden que funciona mejor que reclamar directamente a Hacienda.
Ese segundo punto es el que más tiempo ahorra: la Agencia Tributaria no inventa los datos, los recibe. Corregir el origen es más rápido que discutir el resultado.
- Comprueba primero si el error es tuyo: ingresos de otro ejercicio, pagador duplicado, confusión de titular en una cuenta.
- Si el dato lo declaró mal un pagador, dirígete a él: es quien debe rectificar su declaración informativa.
- Guarda por escrito esa solicitud de rectificación, porque acredita tu diligencia.
- Si el pagador no rectifica, comunica la discrepancia a la Agencia Tributaria aportando la prueba de los ingresos reales: nóminas, certificados de retenciones, extractos bancarios.
- Si el error ya te ha perjudicado en una liquidación, la vía es la rectificación de autoliquidación o la devolución de ingresos indebidos previstas en la Ley General Tributaria.
- Si el certificado erróneo te ha costado una ayuda denegada, presenta el recurso correspondiente aportando la prueba de los ingresos reales.
Un matiz sobre no declarar
Que no exista obligación de declarar no significa que no haya datos.
Las obligaciones informativas de los pagadores son independientes de la obligación de declarar del contribuyente. Por eso una persona sin obligación de presentar la renta tiene, aun así, imputaciones a su nombre, y por eso puede obtener este certificado.
Y conviene revisarlas: a veces aparecen rendimientos de cuentas antiguas, imputaciones de inmuebles o pagos de los que el interesado no tenía constancia, y ahí puede haber una obligación de declarar que se ignoraba.
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Fuentes y fecha de revisión
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