Comprueba primero que el periodo de prueba sigue vigente
Durante un periodo de prueba válido, cualquiera de las partes puede resolver la relación conforme a su régimen específico. El Estatuto de los Trabajadores no establece un preaviso general para ese desistimiento. Antes de decidir, revisa el contrato y el convenio por si existe una previsión aplicable y comprueba las fechas.
El periodo debe pactarse por escrito y respetar los límites que correspondan. No basta con que la empresa llame periodo de prueba a los primeros meses. Si ya había terminado o el pacto no es válido, puede cambiar la calificación de la salida y la regla sobre preaviso.
También merece revisión si ya habías realizado las mismas funciones para esa empresa con anterioridad. El análisis debe partir de lo ocurrido y de los contratos, sin asumir que cada nueva firma permite comenzar otra prueba.
Cómo comunicar la decisión
Conviene comunicar la voluntad de finalizar la relación de forma clara y por un medio que permita acreditar la recepción. Identifica el contrato, la decisión y la fecha de efectos. Conserva copia del escrito y del justificante; una conversación verbal puede generar dudas sobre lo que se comunicó.
Antes de firmar un documento preparado por la empresa, comprueba si refleja tu decisión real. No es lo mismo que te comuniquen que no has superado la prueba que declarar que te marchas voluntariamente. La causa puede influir en las consecuencias de la extinción.
Si existe desacuerdo sobre las fechas o el contenido, solicita asesoramiento con los documentos delante. Un modelo genérico no resuelve la validez de la prueba ni las condiciones del convenio.
Liquidación de cantidades pendientes
Al terminar la relación deben revisarse los conceptos devengados: salario pendiente, vacaciones generadas y no disfrutadas y partes proporcionales que correspondan. La liquidación depende de las fechas, de lo ya abonado y de las condiciones de trabajo.
Finiquito e indemnización son conceptos diferentes. La finalización voluntaria durante la prueba no genera por sí sola una indemnización por despido. Eso no elimina el derecho a cobrar cantidades pendientes que procedan.
Si el documento incorpora un descuento por falta de preaviso, no debe darse por correcto sin revisar su fundamento y el régimen aplicable. Solicita el detalle del cálculo para poder contrastarlo.
Consecuencias sobre el desempleo
La baja voluntaria no permite acceder inmediatamente a la prestación por desempleo por ese cese. Tener cotizaciones acumuladas no basta: también debe existir una situación legal de desempleo y cumplirse los demás requisitos.
Si después trabajas en otra empresa, la causa de la siguiente extinción importa. El SEPE aplica una regla específica cuando la nueva empresa resuelve por no superar la prueba y no han transcurrido tres meses desde la baja voluntaria anterior. Un cese involuntario por una causa distinta debe analizarse con sus propios requisitos.
No planifiques la salida suponiendo que cualquier contratación breve permitirá cobrar el paro. Para estudiar la situación hacen falta las fechas, las causas de los ceses y las cotizaciones.
Qué documentación llevar a la consulta
Prepara el contrato, el convenio si lo conoces, las fechas de inicio y posibles incidencias, las comunicaciones y las últimas nóminas. Explica si la decisión es tuya o de la empresa y si ya se ha comunicado.
Si has recibido una notificación o existe desacuerdo sobre la extinción, indica cuándo sucedió al pedir cita. El formulario de EOM permite organizar la consulta, pero no presenta una reclamación ni suspende plazos.
Fuentes y fecha de revisión
Contenido contrastado el . La normativa y su aplicación pueden cambiar.