Las dos piezas: base reguladora y porcentaje
La pensión de viudedad se obtiene aplicando un porcentaje a una base reguladora. Las dos piezas dependen de circunstancias distintas y conviene tratarlas por separado.
La base reguladora depende de la situación del causante y de la contingencia. Si fallece en alta por enfermedad común, se calcula sobre las bases de cotización de un periodo de los años anteriores. Si fallece por accidente de trabajo o enfermedad profesional, se calcula sobre salarios reales, lo que suele dar un resultado más alto. Si el causante era ya pensionista, la referencia es la base reguladora de su pensión.
El porcentaje es el que más gente desconoce, porque no es uno solo.
Los tres porcentajes
El 52 por ciento es la regla ordinaria. El 60 por ciento se reconoce a quien, teniendo una edad determinada, no percibe otra pensión ni ingresos por trabajo y cumple el resto de condiciones. El 70 por ciento exige la concurrencia de cargas familiares junto con los límites de ingresos previstos, y se mantiene solo mientras esas circunstancias persisten.
La diferencia entre el 52 y el 70 por ciento no es menor: sobre una base de 1.500 euros, son 780 frente a 1.050 euros mensuales. Por eso conviene comprobar si se cumplen los requisitos del porcentaje incrementado, y comunicar los cambios que los hagan aplicables.
| Situación | Porcentaje sobre la base reguladora |
|---|---|
| Regla general | 52 % |
| Con cargas familiares y los requisitos de ingresos previstos | 70 % |
| Mayores de 65 años sin otra pensión ni ingresos del trabajo, en los términos establecidos | 60 % |
Los requisitos de cotización
El artículo 219 fija la carencia exigida al causante, y distingue tres escenarios.
Si el causante se encontraba en alta o situación asimilada al alta en la fecha del fallecimiento, debe haber completado un periodo de cotización de quinientos días dentro de los cinco años inmediatamente anteriores al hecho causante. Cuando la pensión se cause desde una situación asimilada al alta sin obligación de cotizar, esos quinientos días deben estar comprendidos en los cinco años anteriores a aquel en que cesó la obligación de cotizar.
Si el causante no estaba en alta ni en situación asimilada, se exige un periodo mínimo de cotización de quince años.
Y si la causa de la muerte fuera un accidente, sea o no de trabajo, o una enfermedad profesional, no se exige ningún periodo previo de cotización.
El requisito del año de matrimonio
Es una condición que sorprende y que conviene conocer antes de dar por hecho el derecho.
En los supuestos excepcionales en que el fallecimiento del causante derive de enfermedad común no sobrevenida tras el vínculo conyugal, se requiere además que el matrimonio se hubiera celebrado con un año de antelación como mínimo a la fecha del fallecimiento.
La norma prevé alternativas para ese requisito cuando existen hijos comunes o cuando se acredita un periodo previo de convivencia, de modo que la falta de ese año no cierra necesariamente la puerta. Conviene revisar la situación concreta antes de descartar la solicitud.
Un ejemplo completo
Tomemos una base reguladora de 1.500 euros mensuales.
A esas cifras se aplican después los complementos a mínimos, si la pensión resultante queda por debajo de la cuantía mínima fijada cada año en la Ley de Presupuestos, y el complemento de brecha de género cuando proceda.
| Porcentaje aplicable | Cálculo | Pensión mensual |
|---|---|---|
| 52 % | 1.500 € × 0,52 | 780,00 € |
| 60 % | 1.500 € × 0,60 | 900,00 € |
| 70 % | 1.500 € × 0,70 | 1.050,00 € |
Compatibilidades
La pensión de viudedad es compatible con las rentas del trabajo, por cuenta ajena o propia, y con la pensión de jubilación o de incapacidad permanente que se tenga derecho a percibir.
Esa compatibilidad tiene un matiz importante: los porcentajes incrementados del 60 y del 70 por ciento están condicionados precisamente a no superar determinados límites de ingresos, de modo que empezar a trabajar o acceder a otra pensión puede hacer que el porcentaje vuelva al 52 por ciento.
Conviene comunicar esos cambios. Mantener un porcentaje incrementado cuando ya no procede genera un cobro indebido que se reclama después.
Cuándo se extingue
La pensión es vitalicia salvo que concurra alguna causa de extinción legal o reglamentariamente establecida.
Las causas habituales son contraer nuevo matrimonio o constituir una pareja de hecho, con las excepciones previstas para quienes cumplen determinados requisitos de edad y de dependencia económica de la pensión; la declaración de culpabilidad en la muerte del causante; y el fallecimiento del beneficiario.
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Fuentes y fecha de revisión
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